La Justicia investiga a un excompañero de colegio de Diego Fernández Lima como principal sospechoso del caso. El joven de 16 años fue visto por última vez en 1984 y sus restos fueron encontrados este año durante una demolición en Coghlan.

La causa por los restos hallados en una vivienda lindera a la casa que en su momento alquiló Gustavo Cerati dio un giro inesperado. El principal sospechoso sería un excompañero de colegio de Diego Fernández Lima, el adolescente de 16 años desaparecido en 1984. El acusado vivía en ese mismo domicilio, ubicado sobre avenida Congreso.

El fiscal Martín López Perrando reunió testimonios que señalan que el ahora sospechoso, de 56 años, había asistido al mismo colegio técnico que Diego, aunque no formaba parte de su círculo cercano ni del club donde jugaba al fútbol. Ese dato había pasado desapercibido para la familia durante décadas.

El hallazgo se produjo el 20 de mayo de este año, cuando obreros que realizaban tareas de demolición encontraron fragmentos óseos enterrados en el terreno. Entre las evidencias también se encontraron objetos personales como un reloj, una llave, un llavero y un dije con inscripciones orientales. La identidad fue confirmada a través de un estudio de ADN.

La casa había sido habitada por distintas figuras públicas, entre ellas Gustavo Cerati, quien alquiló el lugar entre 2001 y 2003. También vivieron allí la artista Marina Olmi, Hilda Lizarazu y Tito Losavio. El lugar había funcionado anteriormente como sede de una iglesia y contaba con varias construcciones en el mismo terreno.