Jonathan Kovalivker, dueño de una de las principales droguerías del país, es investigado por presuntas irregularidades en contrataciones con el Estado. Su nombre quedó vinculado a una causa judicial por supuestos sobornos en la Agencia Nacional de Discapacidad.

La Justicia investiga a Jonathan Kovalivker, presidente de Suizo Argentina, por su presunta participación en un esquema de pagos indebidos a funcionarios públicos. El empresario se convirtió en una figura clave dentro del caso conocido como el “coima gate” de la ANDIS, luego de que se filtraran audios comprometedores que lo vincularían con maniobras ilegales para obtener contratos con el Estado.

Mientras las sospechas se acumulan, también crecen las miradas sobre su estilo de vida. Kovalivker reside en una lujosa propiedad en Nordelta, colecciona autos deportivos de alta gama y pasa los veranos en una chacra privada en Punta del Este. Su entorno familiar maneja una red de empresas vinculadas a la salud, la logística, la construcción y hasta el automovilismo.

El escándalo estalló tras conocerse grabaciones del exdirector de la ANDIS, en las que se describe cómo Suizo Argentina habría exigido comisiones a proveedores para destrabar pagos oficiales. Durante los allanamientos realizados en domicilios vinculados a la familia, se encontraron grandes sumas de dinero en efectivo, además de documentación clave para la causa. Uno de los hermanos del empresario fue sorprendido con más de 266 mil dólares y siete millones de pesos.

Aunque Jonathan se presentó en los tribunales y entregó su teléfono celular, no aportó la clave para desbloquearlo. La causa avanza mientras la fiscalía busca determinar si hubo una red de intermediación entre empresas proveedoras y funcionarios públicos. Al mismo tiempo, se investiga cómo una compañía de perfil bajo logró escalar en tan poco tiempo entre los principales contratistas del sistema de salud estatal.